¿Quién mató a la mujer, el hacha o la mesa?

imagen post marea nareja

María tiene dos niños y una niña, ninguno llega a los diez años. Viven en una pequeña casa cedida por un familiar de su pareja y padre del más pequeño. La vida no les ha sido fácil, ni lo es.

Como muchos dirían, María podría escribir una novela contando la historia de sus veintipocos años. Creció viendo como su padre, albañil, buen hombre y muy trabajador, tiranizaba a su madre a la que trataba como una sirvienta. Su madre, cumpliendo con el rol de “mujer de su casa”, se esmeraba en satisfacer las demandas de aquel hombre que traía el dinero a casa. Siempre le habían dicho que los trapos sucios se lavaban en casa y que toda buena esposa debía aguantar lo necesario por el bien de sus hijos. – Fíjate que creo que justo aquí si se referían a los hijos, en masculino. Las niñas aprendían con esmero a desempeñar el papel de mama y así dábamos continuidad a la hegemonía tirana del macho español-.

María no lo hizo bien, y mira que su madre intentó enseñarle sus valores. Tras más de seis años aguantando insultos y desvaloraciones de quien creía su príncipe azul, quien la sacó en volandas de ese hogar familiar infernal cuando apenas contaba diecisiete años, decidió separarse.

Había una frase que María escuchaba cada día y que todavía hoy, se le viene a la cabeza entre escalofríos cada vez que prueba sus riquísimas habichuelas: “Es que no sirves para nada, ¡vaya mierda de potaje que has hecho!, con razón tu padre no vino a buscarte cuando te traje a mi casa”

Paco, su nueva pareja, muy lejos de ser un príncipe, fue el clavo ardiendo al que agarrarse en busca de un techo para sus hijos. Tiene unos cuantos años más que ella y un pasado turbulento, de fiestas y drogas que le ha dejado ciertas secuelas físicas y comportamentales: “No es malo, solo que a veces se le cruzan los cables”- dice María, suspirando.

María es muy trabajadora y responsable, se gana la vida “echando horas” allá donde la requieren pero con la crisis, que te limpien la casa, se ha convertido en un lujo que cada vez menos pueden pagar. Las fuentes de empleo para jóvenes como María, sin formación y con cargas familiares son cada vez más reducidas y precarias.

Dos niños y una niña que llegan a este mundo para ser la esperanza de su madre de no repetir su propia historia … y la está mejorando con creces. No sólo es la cuestión económica, son los gritos de Paco, las peleas, las rabietas de los niños y su propia desesperación por verse de nuevo en un fracaso de convivencia del que no sabe cómo salir.

Una vecina le dice a María que por qué no va a hablar con las “asistentas”, que dan ayudas para los niños y María fue..

Hachazo, una mujer asesinada por su marido.

“Asistentas”

El equipo de servicios sociales comunitarios se compone de un equipo interdisciplinar formado por administrativos/as, educadores/as sociales, psicólogos/as y trabajadores/as sociales.

Venimos de un modelo de beneficencia en el que los “asuntos sociales” eran cosa de caridad, asistencialismo puro.

Norberto Alayón define el asistencialismo como “una de las actividades sociales que históricamente han implementado las clases dominantes para paliar mínimamente la miseria que generan y para perpetuar el sistema de explotación. Su esencia, al margen de la voluntad de los “agentes” intervinientes: dar algo de alivio para relativizar y frenar el conflicto, para garantizar la preservación de privilegios en manos de unos pocos.

Poner en valor el sistema en el que trabajamos y a los profesionales que lo desempeñan, es una labor que ni los organismos oficiales que acogen nuestros servicios, ni nosotros mismos hemos sido capaces de hacer.

¿Significa lo mismo: – “voy a ver a la asistenta a que me busque una ayuda” – que – “tengo cita con la trabajadora social del centro de servicios sociales, tienen un programa para trabajar con mujeres y facilitarle el acceso a recursos de empleo y formación”?

Podéis decirme exagerada, pero es una mera cuestión de sensibilización y empoderamiento ciudadano. Los servicios sociales son un derecho. ¿Alguno de vosotros conoce a alguien que alguna vez haya ido al banco diciendo: “Vengo a ver si me dais unos dinerillos”. No, solemos ser solemnes, y pedimos un crédito personal, una hipoteca, una ampliación de crédito, un adelanto de nómina…..

Tenemos un poco denostado el sentido del Servicio Andaluz de Empleo, pero tampoco iríamos diciendo: ¿me das un currillo? Llevamos nuestro curriculum, nos ponemos nuestras mejores galas, y hacemos alarde de nuestras mejores capacidades.

Hachazo, otra mujer asesinada por su pareja.

¿Creemos que esta sociedad asume que las “asistentas” facilitan los recursos para que las mujeres víctimas de violencia de género, sean conscientes de su realidad y asimilen las herramientas y habilidades necesarias para frenar esa situación y dar un giro a sus vidas?

NO, la asistentas dan ayudas, y con suerte vales de alimentos.

Los programas de intervención, las intervenciones individuales y familiares, los seguimientos educativos, las actividades comunitarias, son invisibles a nuestro pesar.

¿Qué hace una trabajadora social en violencia de género? ¿y una psicóloga? ¿y una educadora social? Esto es lo que hay que visibilizar y poner en valor.

Hachazo, otra mujer asesinada por su pareja

– ¿Por favor, los servicios sociales?

– Si, al fondo, justo en el hueco de la escalera tienen el despacho.

¿Has visitado alguna vez las dependencias de servicios sociales de tu ayuntamiento? ¿Encuentras alguna diferencia con los espacios que ocupan los concejales o los trabajadores de urbanismo o recaudación?

La misma consideración que tienen las políticas de igualdad de género, de prevención de la violencia de género y de intervención en maltrato hacia las mujeres, la tienen, a escala los despachos que ocupan los y las profesionales que intentan implementarlas.

Estrechos, sin ventilación, sin intimidad. Casi siempre compartido. ¿Serías capaz de contarle a alguien que tu marido anoche te cogió por el cuello porque la sopa estaba fría, mientras en la mesa de al lado una persona teclea en el ordenador, intentando hacerse invisible?

Muchas veces decimos, no te preocupes, es una compañera. Y ella no se preocupa, solo se calla.

Hachazo, otra mujer asesinada por su pareja.

Las “asistentas” atienden a pobres, ¿para qué voy a ir yo a los servicios sociales?

Pocos apuestan por hablar de unos servicios sociales universales, el estigma de la pobreza, la beneficencia, aleja a multitud de mujeres que podrían beneficiarse de los programas de intervención, de las charlas, de los grupos de autoayuda.

El empecinamiento de muchos políticos de consolidar los servicios sociales como el gueto de los pobres que vienen por los kilos de arroz del banco de alimentos, asesina mujeres.

Hachazo, otra mujer asesinada por su pareja.

Corean al unísono en el estadio de futbol: “No fue tu culpa, era una puta”. Y el partido se jugó, y ganó el maltratador vitoreado.

Hachazo, otra mujer asesinada por su pareja.

 “No pasa nada. ¿Hay nueve votos? Poned diez… Las leyes son como las mujeres, están para violarlas”.  Dijo un representante de nuestro gobierno estatal.

Hachazo, otra mujer asesinada por su pareja.

Gobierno de España. Ministerio del Interior. El programa de tratamiento para agresores de género se considera un programa prioritario. Se encuentra implantado en varios establecimientos penitenciarios. Las manifestaciones machistas de los representantes de nuestro gobierno, no tienen cura.

Hachazo, otra mujer asesinada por su pareja.

Creerse sus propias mentiras es el mayor error en el qué cada día recaen nuestras instituciones. Decenas de panfletos a todo color, lavan la cara del desarrollo de políticas sociales que se quedan a las puertas, sin respeto hacia los profesionales que las implementan ni por supuesto, suficiente presupuesto para ejecutarlas… los panfletos se llevaron todo el dinero.

Centro de Servicios Sociales Comunitarios:

  • Educadores/as sociales
  • Psicólogos/as
  • Trabajadores/as sociales

Equipo de Tratamiento Familiar:

  • Educadores/as sociales
  • Psicólogos/as
  • Trabajadores/as sociales

Centro Municipal de Información a la Mujer:

  • Trabajadores/as sociales
  • Psicólogos/as
  • Abogados

A tu alrededor dispones de todos estos servicios, al menos mientras no se aplique la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local.

Todos ellos, con sus profesionales y equipos de apoyo están llevando a cabo cada día decenas de intervenciones que pretenden mejorar la calidad de vida de las personas a las que atienden. Uno de sus trabajos consiste en atender a mujeres que sufren o pueden sufrir malos tratos. Dignifiquemos esta labor, pongámosla en valor, hablemos con propiedad, alcemos la voz y visibilicemos los programas de intervención. Exijamos despachos de atención dignos, que salvaguarden la intimidad de las personas…

Hoy por hoy, las mesas de los despachos que atienden a mujeres víctimas de malos tratos, están cojas, y las calzamos con libros que se titulan: “Guía de recursos para la atención a mujeres víctima de violencia de género”.

Las administraciones públicas condenan estos asesinatos, pero ponen pocos medios para evitarlos.

La próxima puedes ser tú.

Hachazo, otra mujer asesinada.

Este post ha sido publicado hoy en el Blog de Marea Naranja Granada:

https://mareanaranjagranada.wordpress.com/2015/08/19/quien-asesino-a-la-mujer-el-hacha-o-la-mesa/

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